Archivo de la etiqueta: Spring Break

Homo Spring Break

“Hi man! What’s up? Soy Bryan, un americano normal, yankee si lo preferís, pero un americano de clase media. Tengo 19 años, estudio derecho en la prestigiosa universidad de South Carolina, conduzco a huge Dogde que papá me compró al cumplir los 17, digo fuck cada tres palabras, saludo diciendo how u doing bro/man? Me pongo a hamburguesas doblado, y ahora mismo estoy borracho como una cuba. Ese soy yo y mi circunstancia. Y mi circunstancia ahora mismo se llama Spring Break.

Fuck, ¿No conocéis el Spring Break? Como puede ser eso posible? Si es lo más, lo lleva petando ya varios años en nuestra querida patria USA! USA!! Es…que se yo, so cute! El Spring Break es, como su propio nombre indica, una pausa primaveral que se realiza en E.E.U.U para todos los cursos desde el instituto hasta la Universidad. Algo así como la semana blanca en vuestro país (Spain se llama no? No sé muy bien donde está pero me han dicho que hay mucha fiesta, chicas guapas, y sol todo el año. Sí, creo que está en Europa) pero mucho más extendido. Esto ya se lleva a cabo en Francia para las vacaciones escolares de febrero-marzo. Dependiendo de los estados (o regiones) se tiene una semana de vacaciones asignada durante un mes y medio. De esta forma se consigue que no todo el mundo salga de vacaciones al mismo tiempo, mejorando, obteniendo notables mejoras en tráfico, ocupación hotelera, etc.

Todo comenzó hace ya muchos años, cuando nuestro gran país ganó para el mundo la paz en la segunda guerra mundial. El destino preferido de vacaciones era Fort Lauderdale, en Miami, donde año tras año se fueron incrementando las bacanales hasta convertirse en el desfase que es ahora. Una semana de desparrame y aumento exponencial de la actividad alcohólica y sexual. Sexo, drogas y Spring Break. Ahora nos vamos fuera de EEUU, ya que en nuestra patria la edad mínima para beber es de 21 años, por lo que podemos ponernos hasta las trancas de una forma legal. Fucking amazing man!

spring break 80'sclassic spring breakSpring Break en los años 80.

Es mi primer año de Spring Break pero es tan jodidamente bueno que voy a hacerlo todos y cada uno de mis años de carrera. Total, papá paga. A mi hermana Lindsey, en quinto ya, le ha pagado 3 spring breaks a tres países diferentes. Y he tenido la suerte de venir a Bahamas, bueno gracias a Rob y Paul, los representantes estudiantiles de mi universidad, que han organizado este super trip. Son la ostia. Rob la semana pasada, en la fiesta de la Coral Fraternity, consiguió meterse una botella de jagger en 3 jodidos tragos. Awesome, sweet, amazing.

Estamos en Grand Bahama Island, en un hotel de la cadena Viva llamado Viva Wyndham Fortuna Beach, con las fucking aguas más cristalinas que he visto en mi fucking life. Ayer haciendo snorquel (el material me lo dio un español muy majo llamado Alfredo, o Alfonso, no sé bien, un cachondo que no hablaba una mierda de inglés, aunque lo intentaba) vi una manta-raya enorme, de 2 metros. Aunque igual lo soñé. Lo mejor de todo es que es ALL INCLUSIVE, con lo que nos estamos poniendo el culo a comer y beber. Como gordos.

Todo el viaje está organizado, y con nuestro poder adquisitivo único en el mundo, el viaje sale más que regalado: coche unas 9 horas hasta Fort Lauderdale, crucero de un día y una noche hasta aquí, 5 días en Bahamas, con una noche de discoteca llamada Señor Frog, otra noche de fiesta en un barco y el resto a desfasar en el hotel. Hacemos más ruido que entre mil. Así somos los yankees, nos gusta chillar, nos pone chillar. Un plan perfecto.

Nada más llegar nos hicimos con los típicos vasos grandes, al módico precio de 12$ la unidad (es mi tercero, todas las putas noches lo pierdo, que coño haré…). Caben muchos hielos, aguanta bien la temperatura y los camareros lo cargan bastante bien de alcohol. Además, tienen unas pajitas super molonas joder.

vaso bahamasUna prolongación de nuestro brazo.

Ayer a las 9 ya estábamos con la primera ronda, un buen vozka con zumo de naranja, para despertar. Quisimos hacer trapecio, fliparlo un poco por las nubes y grabar unos videos para mostrar a las chatungas más adelante. Pero los majos de los animadores no nos dejaron, por aquello de beber alcohol, menuda chorrada, si yo controlo. Así que nos fuimos a la playa, donde el bueno de Alfonso sí que nos dio un kayak (creo que no se enteró que estábamos dándole al bebercio, o igual no se quiso enterar). Nuestros colegas del equipo de futbol ya estaban pavoneándose en la orilla con sus balones ovalados, lanzándose de una esquina a otra la bola.

Pronto comenzaron los juegos. Ya saben, retos hombres contra mujeres, cambiarse los bañadores, hacerles levantar las manos a las chicas para verlas las tetas, ver quien bebe más rápido, o quien se tira a la piscina de la forma más dolorosa. Yo quedé segundo en la competi del globo: beber un vaso de los molones lleno de cerveza y al acabar hinchar un globo con la boca hasta que explote. Después me caí para atrás, pero me sentí bien al ver que todo el mundo gritaba mi nombre: Bryan! Bryan! Bryan! Lo siguiente que recuerdo es despertarme en el cuarto, darme una buena ducha, y a seguir con la movida.

El juego que más me moló fue el del duelo de bailes. Varias chicas subidas en el escenario, con música rapera americana de las que están pegando fuerte ahora, lo más parecido a un reggaetón hip hopero con base electrónica. Y básicamente, para no extenderme, gana la chica que baila de la forma más guarra. En EEUU llevamos tiempo ya que es la moda, lo está petando. Las chicas se ponen de espaldas al público y mueven el culo de formas que…joder, se me está poniendo dura y todo. Y ya cuando vi el de las dos chicas llenas de nata y chocolate chupándose unas a otras… Hay muchos más juegos, pero se me han olvidado. Vean vean, aquí se puede ver a la perfección como nos lo pasamos!

Como estamos tan cansados de cara a la noche y queremos seguir festejando nuestra imbecilidad, hacemos trampas. Vamos, que compramos cocaína. Pensamos que iba a ser difícil, pero que va, en cuanto llegamos vimos 3 o 4 bahameños, negros y rastafaris como el señor Alborosie, que rápidamente reclaman tu atención y se llevan la mano a la nariz. Lógicamente no la tienen encima, pero la deben esconder por algún lugar cerca, porque en 15 minutos teníamos la viruta. Y que buena oiga, un poco cara, pero que bien entra joder. Fucking exciting. Creo que te pueden conseguir casi de todo, nos ofrecieron putas locales, pero nos reimos en su cara, “si cada noche nos follamos a una de nuestras guarras personales” les dijimos. Aquí el blowjob es más barato que el agua.

Nos encanta gritar. Especialmente a las chicas. El Alfonso este se está poniendo las botas. Por las tardes hacen como tours en los catamaranes que tienen, y hoy no tiene más que grupos de compañeras mías con un melocotón en to lo arto muy jarto. Vamos que van finas filipinas. Y el bueno del español debe tener los oídos finos, porque lo único que hacen es gritar e intentar tirarse del barco, con el consecuente enfado del spanish, que las agarra del chaleco para que no lo hagan. A saber lo que hará el pájaro de él en alta mar con ellas…

Nosotros preferimos quedarnos al borde de la piscina, mostrando abdominal, y siempre cercanos al bar, para en cuanto veamos que las colas bajan ir rápidamente. Porque eso sí, al ser un todo incluido y estar taaaannnntos spring breakers (esta semana somos unos 500 en el hotel), el bar nunca está vacío de 11 de la mañana a 11 de la noche. La cola sale siempre al exterior desde la barra.

11076035_974466759252789_2111726824_nSpring Breakers en la piscina tomando un refrigerio.

Tengo que admitir una cosa: somos un poco consumistas. Pero no sé, imagino que como en todo el mundo ¿Wright? Yo voy al gym y uso un vaso de plástico cada vez que bebo agua de la fuente (cada 5 minutos). Normal ¿Wright? En el comedor hay platos de plástico y de cerámica. Yo cojo los de plástico para así poderlos sacar fuera en caso de que me apetezca. Nunca he salido todavía. Lo malo es que son un poco blandos entonces cojo 4 abajo para que sea consistente y uno arriba para mantener el calor. Normal ¿Wright? La luz de la habitación la dejo todo el día encendida para sí entro cuando es de noche, pueda ver desde el primer momento. Normal ¿ Wright? Es como el Dogde en casa de los papis ¿Para qué voy a parar el motor si en 15-20 minutos lo tengo que arrancar otra vez? Y siempre que pido en el bar, me pido un vaso de agua de plástico, por si me apetece hacer un shoot-race con los colegas. Casi nunca hacemos pero oye, si algún día se da el caso, estaré preparado ¿Wright? Dicen que somos un poco consumistas y derrochadores, pero no sé, yo creo que todo el mundo es igual…

Lo que más me ha jodido es tener que comprarse otro par de chanclas nuevas, anoche me las deje en la playa. Me han comentado que donde las toallas tienen el lost & found, y deben de tener miles de miles de pares de chanclas. Pero me dio pereza ir a preguntar así que me compré otras en la boutique del hotel. Total, solo me costaron 40$. Por la mañana ir a la playa debe ser un festín: frisbiees, toallas, chancletas, personas durmiendo como dios las trajo al mundo tiritando de frio con el rocío, cremas solares, camisetas, mecheros, los jodidos hermosos vasos grandes, gafas de sol…”

Este es el relato de uno de tantos otros estudiantes americanos que viajan año tras año a un destino exótico con sus compañeros de universidad para una semana de jolgorio y divertimento. Se camufla bajo el nombre de Bryan, pero podría haber sido Scott, Dylan, Mark, o Tod. Una variante aún más degradada del ser humano, una especie evolutiva diferente, o involutiva quizás sería lo más correcto. Ya conocíamos el nuevo homo, el homo capitalista, con su mayor núcleo de población en USA, y de él sale una nueva subespecie, el homo spring break. Pero no sean ilusos, queridos lectores, pensando que esto no nos pilla cerca. No crean que sus hijos en España salen a pasear y se compran flores unos a otros. Todo lo malo se pega en esta vida, y los desfases festivaleros están a la orden del día en muchos puntos del planeta.

En el término medio está la virtud, decía Aristóteles, por ello la mejor cura es una buena prevención. Eduquen correctamente de tal forma que los futuros del mañana sepan disfrutar de una forma tolerante y sin excesos negativos para su correcto desarrollo personal e intelectual. En el refranero popular se encuentra la sabiduría: “Una vez al año no hace daño”.

Disfruten señores, disfruten señoras. Rían hasta la extenuación. Expriman la vida.

CR_950537_pobrintildeo

Anuncios