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Un momento para recordar: Estambul

“Este pequeño párrafo lo escribí en una servilleta de papel el veintidós de mayo de dos mil quince a las cuatro y media de la tarde. Transcrito tal cual”

La lluvia constante pero diluida deja una pequeña cortina borrosa en el paisaje. Paisaje que me corta el respiro, sentado en una enjuta butaca granate del restaurante DESTAN MEYDAN, a las faldas de la mezquita más bonita de todo Estambul, llamada Ortakoy. Apoyo mi frente en la ventana, está fría. Los últimos coletazos del verano quedaban lejos en el puente entre Europa y Asia, y el otoño se ha instalado con fuerza. Levanto la mirada del tejado de pizarra negro y rojo y más allá del arce otoñal que da un toque más místico aún si cabe a la escena, ya que sus hojas mitad verdes mitad ocre dejan entrever faroles de múltiple colores. Pese al calor agradable que se respira dentro del hotel, el frío del mar del Bósforo me llega dentro. Escasos metros nos separan de sus agitadas aguas donde un sinfín de barcos de recreo, de pescadores o incluso de grandes transportadores de petróleo hacen sus idas y venidas, ajenos al devenir de los habitantes de tan bella ciudad. Louis Amstrong suena en el hilo musical. Al fondo, para culminar esta postal de ensueño, la perla del Bósforo, Sultanhamet. Asoman entre la tenue niebla los minaretes de Ayyasophia, los muros del palacio Topkapi y la enorme cúpula de la mezquita de Suleimán el Magnífico. Un vasto crucero domina las aguas justo bajo tan maña mezquita. Ojea su celular enfrente mío Jéssica, aplastada en su sofá y dejando entrever sus cabellos dorados por encima de sus pequeñas y suaves manos que no cesa de teclear. Y yo me siento bien.

Mezquita Estambul
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Disculpen la molestias

“Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir” (Juan Carlos I, ex-rey de España).

-Coño Jonty, Cuánto tiempo! ¿Dónde cojones te habías metido?
-Bien liao que he estao mi querido WordPress, si tú supieras…

Como cuando hace mucho tiempo que no ves a un gran amigo y tienes esa cierta alegría desarrollada por tu memoria, por tus recuerdos. Así me encuentro ahora. Y pasa lo mismo que con los reencuentros tras una temporada, cuesta encontrar las palabras. Cuesta ponerse al tajo. Quizás en mi caso tenga una doble dificultad. De primeras hace unos 8 meses y 14 días desde que publiqué mi último artículo (que curiosamente empezaba también por un disculpen las molestias, ya me las venía yo venir), los mismos días que llevo sin escribir. Y escribir no es como andar en bicicleta, o esquiar (lo estoy descubriendo últimamente, no lo de escribir, sino lo de esquiar, que hay que explicarlo todo coño!), conlleva una fórmula matemática en el que la cantidad de pérdida de destreza literaria aumenta exponencialmente junto con los días en abstinencia escritorial (sea tecleada o a mano). Influyen en la ecuación la cantidad de drogas, alcohol, resacas pasadas por la vida del sujeto en cuestión. Exprime la vida hermano!

En segundo lugar influye en cierta manera un acontecimiento de cierta importancia en mi vida: he dejado de hablar español a diario. 4 whatsapps a los colegas, algún audio para decir una chorrada en la que solo mis amistades reirían, y alguna lectura rápida en Facebook. Mi castellano se reduce a eso. ¡¡PERO QUE MIERDAS ESTA PASANDO AQUÍ AMIGO!!! Pues sí, señorías (palabro de moda por poco tiempo, ahora que los rastas han entrado en el congreso) hablo menos español que en Legazpi o en Casteldefells. Confirmado también que en zonas de Andalucía no lo hablan, han desarrollado un castellano pa`ellos, así en modo tacaño, pa no dar.

Y lo he sustituido por el francés. Oh, el francés, el idioma del amor, del romanticismo, de la moda y la perfección, de la belleza. El jodido francés que por mucho que hagas el esfuerzo de entonarlo bien, en nuestra condición de españoles castizos, jamás llegaremos a hablarlo con desenvoltura, con la perfección de un parisino sibarita. Pero siempre escucharemos aquello de que nuestro acento tiene charme, tiene estilo, tiene encanto. Creo que por eso estoy aquí. Aquí les gusto a las mujeres. En España les gusto para llevarlas a los sitios, en modo chófer. Creo que debo de dejar de soltar francés sin ton ni son. Ya lo había advertido, la falta de práctica. Es como si llevas 5 años en pareja y el día que cortas con tu novia te intentas hacer una gallola. De ahí no va a salir nada bueno salvo la creación de fuego con tus propias manos. No, en serio, aquí no habla español ni los descendientes de españoles. Miento, hay un senegalés en cocina (miembro de la generación de oro de La Masía, hay es nada. Descarto que descienda de españoles) que lo habla cual vallisoletano, pero solo habla de rabos y negros y al final uno se cansa. No me queda otra, o hablo francés o me condeno al silencio absoluto. Y los que me conocen un poco saben que yo sin hablar genero úlceras de estómago sin control alguno.

Dos son los motivos que me han llevado a mi vuelta a los escenarios intergalácticos donde nos creemos importantes: una baja en el trabajo (costilla rota que me da tiempo libre para tocarme los webs y las cookies) y un par de e-mails. Resulta que la semana pasada recibí dos e-mails de dos personas diferentes a la par que totalmente desconocidas felicitándome por mi forma de escribir, alabando lo interesante de mis artículos y pidiéndome una colaboración o simplemente compartir mis experiencias en otros blogs vecinos. De primeras uno se llena de orgullo y satisfacción y se cree el rey en navidad, y después aparece la parte humana de mí ser y dice: ya se quieren aprovechar de tí para sacar más seguidores en sus páginas wes. Pero yo al fonso negativo lo tiro rápido por la ventana, y me dije: coño ¿Por qué no? Y aquí estoy, ala. Escribiendo de nuevo. Más contento que en brazos.

Por ello, desde un pequeño rincón de los alpes franceses, con más frío que el Yeti y algo de nieve, levanto la cabeza orgulloso y grito a viva voz a mis 3 o 4 seguidores que continúan con ganas de leer mis gilipolleces (pienso en verde y en grande, y pronto veo ordas de justin believers acosando mi puerta demandando éxito, fama y más artículos) para prometer lo siguiente:

+ Que sacaré tiempo de mi ocupada vida para dedicarme a una ociosa pasión, la escritura.

+ Que mis próximos artículos estarán destinados al mes que pasé en Indonesia antes de mi temporada invernal en los Alpes. Bali, Gili T y Komodo Island.

+ Que algún día contaré lo que tuve entre manos durante 6 meses en Kemer, que me hizo parar de escribir y perder 5 años de vida y el poco pelo que me quedaba.

+ Que os haré reír, pero sobre todo os motivaré a mover vuestros sucios y grasientos culos del sofá hacía destinos que jamás habríais imaginado. O que al menos lo intentaré. Intentaré instauraros el gusanillo del descubrimiento, el gusanillo del conocimiento, del inconformismo y de la curiosidad. El gusanillo de las experiencias, porque…

¿CUÁNDO FUE LA ULTIMA VEZ QUE HICISTE ALGO POR LA PRIMERA VEZ?

Pues yo señores, la última vez que hice algo por primera vez fue ayer. Y así pienso seguir hasta el último de mis días.
Exprime la vida resurge de sus cenizas, joder, esto merece celebrarlo. A bientot!

Asesinato en San Felices

De la plaza del ayuntamiento ya llegaban voces, cánticos y demás estruendos festivos, pero en aquel callejón adyacente reinaba la quietud y la calma. En un soportal empedrado, un claro guiño a épocas pasadas, José Luis Palomo se entrelazaba en un festival de amor juvenil a Sonia Gómez. Con aquella postura, al conquis, como le llamaban todos en el pueblo, le vino a la mente ese marisco tan delicioso del que tanto hablaba su padre, percebes debían llamarse, y al parecer se agarraban a la roca tanto o más como Sonia se agarraba ahora a él. No pudo evitar soltar una carcajada:

– Anda, vamos para la plaza ¡Qué nos van a dar las uvas! Y nunca mejor dicho.

Sin llegar a acabar la frase una sombra pasó fugaz por detrás de ellos, perdiéndose en otra callejuela perpendicular.

-¿Qué ha sido eso cari?

– Y yo que sé. Algún hurón buscando algo pa’ jalar. Venga tira.

Cuando penetraron en plena plaza el ruido ya era ensordecedor, e iba acompañado de las más coloridas luces apuntando a todas partes, provenientes de esos punteros láser que generaban hologramas de lo más gracioso, imitando y satirizando a los personajes públicos del momento. Y no era para menos, el año estaba a pocos minutos de acabar. Había sido uno de los mejores desde hacía mucho, y eso se notaba en las sonrisas de los allí presentes.

Sonia sonreía, era feliz, la vida no le brindaba más que buenos momentos y tenía toda la intención de seguir disfrutando de ella, empezando por aquella Nochevieja que se preveía épica. Avanzaron por entre la muchedumbre buscando un buen lugar desde el que ver el reloj del ayuntamiento, saludando a sus conocidos y amigos: Cristina Ozaeta les chilló desde un fondo con toda la efusividad que le permitían sus cortos brazos, Luca Argo a punto estuvo de desmontar las vértebras de José Luis al palmearle la espalda al grito de conquis cabronnnn! Los ojos claros de Sonia se cruzaron con los oscuros de Victoria Cantera, que la miraban como queriéndola analizar. Llevaba esas pestañas postizas tan de moda en esa época en las ciudades y que sobrepasaban la exageración, ya que casi llegaban a la línea del nacimiento del pelo. Allí era prácticamente una pionera. Las opiniones eran diversas, pero muchos decían que ya había superado lo de Palomo, que la dejó sin explicación hacía cosa de tres meses. Se rumoreaba que estaba con alguien del pueblo, pero no se sabía muy bien con quien. Pese a ello, Sonia decidió dirigir a José Luis a un lugar alejado de ella y su intuición femenina decía que la mirada de Victoria seguía clavada en su cogote.

Cuando los cuartos empezaron a sonar, Sonia escucho otro ruido más. Uno seco, corto, como el de un gran insecto al impactar contra el parabrisas. De repente, el conquis se desplomó boca abajo. Sonia permaneció bloqueada, en shock, sin decir ni hacer nada. Hasta allí llegaron rápido varios ciudadanos, entre ellos Jorge Lezana, el joven miembro de la guardia de San Felices, que levantó el cuerpo del desgraciado José Luis Palomo. Un disparo certero en el corazón, sencillo por otra parte con las balas dirigidas de última generación. Un fuerte ruido hizo levantar las cabezas hacia la cercana y tan bien conservada estatua del santo, donde un cuadricóptero mono-tripulado despegaba raudo y veloz hacia el oscuro cielo, perdiéndose entre las nubes bajas en dirección a la ruinas de Haro, iluminadas por aquellas llamas inextinguibles en lo alto de la atalaya. El reloj del ayuntamiento marcaba las 00:05 del 1 de enero de 2079.

A estas alturas, ávido lector, el desconcierto puede reinar en tu preciado cerebro. Pero no por mucho tiempo. Muchos y de gran índole fueron los acontecimientos que se desarrollaron hasta este preciso instante. En la segunda década del siglo XXI el consumo de hidrocarburos a nivel internacional llegó a límites insospechados, haciendo que las reservas mundiales escasearan peligrosamente. Todos querían controlar las fuentes naturales de residuos fósiles por lo que la guerra no tardó en llegar, la III guerra mundial, atroz e inhumana, sin precedentes. Ésta se llevó por delante a más de la mitad de la población. Todo valía: armas químicas, bombas atómicas, virus… La mitad de los países quedaron inhabitables. España, pese a no ser el foco principal de la brutalidad humana, no se quedó atrás. La lucha por el control de los pozos del cantábrico enfrentó al país en una guerra conocida en los libros de historia como “El Norte contra el Sur”.

Y llegamos a nuestra bella localidad, que no pudo evitar entrar en tan desgraciado conflicto al calificarla la capitanía norteña como punto de vital estrategia. Escuadrones andaluces bombardearon la ciudad y durante más de seis meses formó parte del frente que se extendía por todo el valle del Ebro. Afortunadamente la guerra terminó hace quince años. Los supervivientes, no más de cuatro mil personas, se toparon con una ciudad en llamas, parcialmente destruida. Los edificios que quedaron en pie estaban afectados por la nueva radioactividad, y muchos presentaban grandes fallos estructurales. Vivir allí se hizo imposible. Pero los habitantes de Haro no tiraron la toalla. Levantaron sus cansados brazos y se encomendaron a su santo, San Felices.

Si no podían reparar el pueblo que tanto querían, decidieron levantar uno de la nada, a las faldas de su alentador, que tantos milagros dicen realizó durante la guerra, salvando familias enteras. Que la estatua y ermita siguieran en pie ya fue milagroso de por sí. Tardaron años, pero con valentía y tesón, y con la inestimable ayuda de sus convecinos (mucho perdieron también en aquella odiosa guerra) cumplieron sus sueños. El nombre de Haro pasó a inspirar desconfianza, mala fortuna y tragedia. Ya pocos se acercaban a sus ruinas radioactivas. Por lo que decidieron llamar a su nueva ciudad San Felices.Se convirtió en ejemplo de superación, de trabajo en equipo, y las noticias de su inauguración traspasaron fronteras. Además la tierra quedó yerma y estéril, por lo que el cultivo del néctar de dioses, el mundialmente conocido vino de Haro literalmente se esfumó del mapa. Por ello, el motor de la economía pasó a ser el turismo, todo el mundo quería ver aquel pueblo levantado de la nada por sus valerosos habitantes, además de la modernidad de su nueva urbe.

La catástrofe vinícola no impidió que una tradición tan arraigada entre sus gentes como la batalla del vino continuara vigente. Todo lo contrario, se hizo aún más famosa si cabe y se le dio más protagonismo a San Felices, el que merecía. Ahora sus calles se tiñen de granate cada 29 de Junio.

Pero volvamos a aquel trágico 1 de enero. Dos horas después del incidente, controlado el pánico y el estupor que invadió la plaza del ayuntamiento y subido a la ermita en busca de pruebas, Jorge Lezana se acercaba en aeromóvil a Haro junto con cuatro de sus compañeros, armados y preparados para lo que habían sido entrenados.

Jorge solo tenía veintidós años y era la primera vez que iba a la ciudad de sus abuelos. Era la segunda generación en San Felices, y ya no tenían aquella morriña de las generaciones anteriores. Además, se había convertido en un lugar peligroso ya que muchos delincuentes de la zona se refugiaban allí. Era algo así como una ciudad sin ley. Aterrizaron en una explanada al lado de los antiguos juzgados y decidieron continuar a pie para moverse con sigilo.

Héctor Palacios, el segundo más joven del grupo, juraba y perjuraba que aquel cuadricóptero pertenecía al chulapo, un alocado forastero que llegó hacía cosa de dos años a San Felices. Héctor decía que podía reconocer el ruido de todos y cada uno de aquellos automóviles del pueblo y muchos validaban sus aptitudes. Al parecer el chulapo frecuentaba las ruinas, solo dios sabe por qué, con lo que esto, unido a la falta de otras pistas de utilidad, desencadenó tales investigaciones.

Se adentraron por la ventilla por orden del coronel. Su idea era encontrar a alguno de esos parásitos sociales para ver si sabían algo. Ya en sus primeros pasos, Jorge Lezana no podía creer lo que veían sus ojos. El paisaje era desolador, digno de película de terror. Lo primero que le sorprendió fue que todo era de un gris tenue, faltaba color y alegría en aquel lugar. El polvo tapaba absolutamente todo a lo largo de aquella estrecha calle que llegaba hasta la Plaza de La Cruz. Edificios inertes, desmembrados en su interior, algunos solo con los restos de una fachada otrora señorial. En la mitad de su recorrido, allá donde el viejo alquitrán comienza a ascender, vislumbraron los primeros signos de vida. De uno de los pocos edificios preservados casi en su totalidad salía una luz tenue, intermitente y móvil, la proveniente de unas llamas oscilantes.

Ya dentro del edificio, arma en mano, inspeccionaron sala por sala, pero no encontraron nada de utilidad. Periódicos y maderas que usaban como combustible, algún que otro libro de los antiguos, de los de papel, muchas bolsas de plástico y botellas de vidrio. Aquella gente seguía viviendo como en el siglo pasado. Al final del pasillo, la luz era más fuerte y al acercarse descubrieron un bulto inmóvil pegado a la hoguera:

– ¡Qué coño queréis! Marchar y dejarme en paz, mecagónsatanás. No sé qué chorras pintáis aquí.

La voz sonaba ronca, le costaba respirar. Sin duda la radiación pasaba factura.

– Solo buscamos al chulapo ¿Lo conoces? ¿Sabes dónde suele venir?

– Ese desgraciado no ha hecho nada malo. Alguien le está utilizando, siempre habla de esa mujer…- Se vio interrumpido por una fuerte tos. Escupió y un gapo sangriento se pegó a lo lejos.

– ¿Qué mujer? Dinos donde se esconde. Ha matado a un hombre en San Felices.

– Si eso es cierto…no habrá sido por voluntad propia. Estará…en el Palacio de la Cruz…

No había terminado la frase cuando el coronel ya estaba bajando de tres en tres las escaleras camino de la calle con un “será canalla” entre dientes. El viejo coronel a sus 71 años era el héroe local. Salvó a cientos de personas en la guerra cuando solo era un chaval, luchó en el frente durante meses y fue uno de los artífices de la reconstrucción. Su amor al viejo pueblo seguía intacto y era proclive a preservar y restaurar los edificios emblemáticos. Por eso le jodía saber que alguien pudiera estar deteriorando tan bello edificio.

Era inverosímil pensar que edificios de este siglo habían caído como la mantequilla y un palacio del Siglo XVIII continuara en pie, desafiando al tiempo. Pero ahí seguía, esbelto, tan señorial como siempre lo fue, quizás algo más oscuro, pero eso para nada afeaba su fachada. Jorge Lezana se permitió un instante de observación antes de seguir a sus camaradas hacia el interior: tres plantas en piedra arenisca de la que ya no se utilizaba, con seis ventanales de un estilo muy característico (luego le dijeron se llamaba barroco), decoración curvilínea que le encantó. Entre los balcones un impresionante escudo señorial en el que pudo distinguir una efigie humana con la boca abierta. Si se hubiera fijado con más detenimiento, Jorge hubiera avistado el escudo de la familia Rabanera de Haro, en el segundo cuadrante de la heráldica, antecesores suyos. Pero ese dato se había perdido en la historia convulsa. Al bajar la cabeza, un águila imperial flanqueaba aquel arco de medio punto que le dejó con la boca abierta. Su puerta de madera se quemó durante la guerra por lo que allí solo quedaba una oquedad negra como el tizón. Y hacia allí se dirigió instantes después de que un trágico y desagradable grito saliera del edificio, creando un eco que atravesó todas las calles de Haro.

– Hemos llegado tarde, se acaba de ahogar en su propia sangre.

El chulapo yacía inerte en el suelo encima de un charco de sangre morado como aquel vino que tantas alegrías proporcionó a la ciudad. Su cuello, abierto de lado a lado, no impresionaba tanto como aquellos ojos abiertos de par en par, congelados en el pánico. En el pequeño habitáculo solo iluminado por las linternas de los allí presentes, no había prácticamente nada: una vieja silla, un desvencijado canapé tirado en el suelo y un viejo televisor estropeado. La ventana entreabierta dejaba ver el cuadricóptero que horas antes despegaba de la ermita de San Felices. El coronel se agachó junto al cadáver todavía caliente, llevó la mano a la chaqueta militar del chulapo y de su cuello extrajo dos filamentos largos como un dedo índice, ligeramente curvados, flexibles. Sus experimentados ojos inspeccionaron aquellas hebras más gruesas que un hilo, y su cara se transformó en una mueca de victoria:

– Está más que claro, las pistas no dejan lugar a la duda, solo ha podido ser obra de…

Pascual Oñate se despertó en las campas de San Felices, algo pedo todavía. Una rápida ojeada le bastó para ver que todo seguía en orden. Levantó la cabeza y respiró tranquilo, la estatua seguía allí. – Eh Ayala, guapa, no te vas a creer lo que he soñado… (Continuará, aunque quizás ya sepas quien es el culpable 😉

Un ejemplo más

“Haz de tu vida un sueño y de tu sueño una realidad”

Antoine De Saint Exupery

Cada día son más las personas que, movidos por la poderosa curiosidad, se aventuran más y más lejos, donde sea necesario, para perseguir sus metas.

No se si  esto está ocurriendo en todas partes, a todos los niveles, o si por el contrario corresponde el viejo dicho de la sabiduría popular “dios los cría y ellos se juntan”, pero cada vez son más las personas a mi alrededor los que me sorprenden para bien. Me sorprenden porque el aumento es exponencial. Me sorprenden porque un día se levantan, hacen la maleta, cogen un avión, y se van en busca de aventuras, en busca de lo desconocido, en busca de libertad, en busca de una meta, de un sueño. Esa eterna adicción, que una vez te pica, te impide permanecer quieto en un mismo lugar, y te obliga a conocer, conocer y conocer. Te obliga a que tus ojos vean constantemente cosas nuevas, personas nuevas, paisajes nuevos, buscando el amanecer más bonito jamás visto.

La coyuntura social en la que vivimos también tendrá algo que ver, es posible. Pero prefiero no pensarlo así. Prefiero pensar que el gusanillo de viajar les ha picado a todos. Ya escribí hace un tiempo en ¿Por qué viajamos?  todas las razones que nos mueven a viajar. A día de hoy ya tengo conocidos (es decir, cobijo) en Dinamarca, Berlín, Londres (a patadas), Luxemburgo, Grecia, Marruecos, Túnez, Senegal, Chile, Costa Rica, Bolivia, México, EEUU, Canadá, Australia, Shangái y un mediano etcétera. Y ahora en Córdoba, Argentina.

Porque este es un ejemplo más. El ejemplo de Míriam. Un ejemplo de una soñadora, de una mujer que un día abrió los ojos y lo vio claro. Vio que tenía que volar, y abrió las alas. Porque “cada vez tenía más claro que un día agarraría el saco, dejaría todo, para perseguir mi sueño: aprender de los grandes de la creatividad”.

Personas como ella, como Míriam, son muy necesarias. Necesitamos más gente así, y cerca, muy cerca. Por eso, se que, como fuimos picados por el mismo gusanillo, algún día nos volveremos a cruzar, como ocurrió el sábado pasado con otra bellísima persona tras 2 años, o como en Estocolmo en 2012, o en Bruselas en 2011, o quien sabe, como ocurrirá mañana mismo. Abran las alas y expriman la vida.

“El mundo es demasiado pequeño cuando tienes ganas de conocer cada rincón”.

10 documentales que te harán cambiar tu visión del mundo

 “Tienes que conocer la verdad e investigar la verdad, y ella te hara libre. Porque debo deciro la verdad, ellos deben encontrar dificultades…aquellos que tomaron la autoridad como la verdad en vez de la verdad como la autoridad.”

G. Massey-Egiptólogo

Vivimos en un mundo en el que la ignorancia, la manipulación y la falta de información son los líderes. Son los instrumentos utilizados para mantener el orden establecido. Y muy cierta es la frase, ya tan recurrida por muchos, de que en la ignorancia se vive muy bien. Porque cuando uno va descubriendo los engranajes que mueven al mundo actual, no deja de entristecerse e indignarse a partes iguales. Eso si uno llega a asumir el 100% del complejo sistema establecido por el cual estamos en la situación en la que nos encontramos actualmente.

Pero no diré más datos, aquí abajo tenéis toda la información que queráis para concienciaros, para abrir vuestras mentes, para conocer la verdad.

Nota: en los títulos de cada documental tenéis enlazado en VOSE.

Allá vamos:

1. La isla de las flores:

Antiguo corto documental (y uno de mis favoritos) que muestra de forma satírica la cruda realidad de la sociedad brasileña de los años 80, la falta de conciencia, la miseria que lleva a la degradación del ser humano, todo explicado de forma sencilla. Considerado uno de los cortometrajes documentales más importantes de la historia, ganador en Berlín y en otros importantes festivales de alrededor del mundo.

2. Un uninconvenient truth (Una verdad incómoda):

Famoso documental del ex-vicepresidente de EEUU, Al Gore, que demuestra a través de datos veraces la verdad sobre el calentamiento global. Sin embargo, misteriosamente, olvida el mayor creador de gases de efecto invernadero del mundo, la industria alimenticia. Pese a ello, es más que recomendable para ver la velocidad de la devastación del planeta por parte del ser humano.

3. Meat the truth:

Complemento a una verdad incómoda. En este documental se ofrece luz a la ignorancia humana sobre los mayores generadores del cambio climático en el mundo, que son nada más y nada menos que las macroindustria cárnicas mundiales y todos sus derivados (las plantaciones para nutrir a todos esos animales, la deforestación y contaminación que producen, etc). De origen Holandés, nos permite ver algo más afuera de la macroindustria americana.

4. Comprar, tirar, comprar (Obsolescencia programada):

 Documental de Cosima Dannoritzer sobre la obsolescencia programada, es decir, la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo. ¿Por qué los productos electrónicos duran cada vez menos? ¿Cómo es posible que en 1911 una bombilla tuviera una duración certificada de 2500 horas y cien años después su vida útil se haya visto reducida a la mitad? ¿Es compatible un sistema de producción infinito en un planeta con recursos limitados?

Y también os dejo un movimiento muy interesante en conexión con esta corriente, es el Movimiento SOP

5. The corporation:

Documental sobre el nacimiento, el crecimiento y la madurez del considerado tumor maligno que son las grandes corporaciones, visto desde una perspectiva muy crítica y real. Cuenta con estrellas invitadas como Nike, Coca Cola, IBM… y con grandes “presentadores” como Noam Chomsky, Michael Moore y Milton Friedman entre otros. La película presenta todas las técnicas que utilizan las grandes multinacionales para aumentar su cifra de negocio, técnicas que sorprenden por su falta de escrúpulos.

Aquí tenéis el enlace.

6. Food Inc:

Film muy ácido y crítico con el sistema de producción industrial alimentaria de los Estados Unidos. El documental examina la producción industrial de carne, a la cual llama inhumana y económica y ambientalmente insostenible. También analiza la producción industrial de grano y verduras, a la cual también califica de económica y ambientalmente insostenible. Finalmente reflexiona sobre el poder económico y legal de las grandes compañías de producción alimentaria y la promoción de hábitos de consumo de comida insalubre hacia el público estadounidense. Aquí el trailer:

http://content.bitsontherun.com/players/46Oa1XrL-5Z0lSrn8.html

7. Le Monde selon Monsanto:

Documental francés sobre la multinacional norteamericana Monsanto, la historia de la compañía y sus productos comerciales; como el PCB, los OGM, el Agente Naranja, la Hormona bovina o Somatotropina bovina, y su popular Roundup (Glifosato). El mundo según monsanto también es un libro de investigación escrito por la misma autora, traducido a 11 lenguas. Su autora, Marie Monique Robin, es ganadora del premio Noruego “Rachel Carson Prize” de 2009 dedicado a mujeres ambientalistas.

8. Earthlings:

Uno de los documentales que más me ha marcado y más sorprendentes. Earthlings es un documental acerca de cómo los humanos utilizan actualmente a los animales de otras especies. Para ello se utilizan cámaras ocultas e imágenes del día a día de las prácticas de algunas de las más grandes industrias del mundo que se enriquecen con los animales. El documental está dividido en cinco partes: mascotas, alimentación, pieles, entretenimiento y experimentación. Ganador de múltiples premios, la película es narrada por el actor y activista de los derechos de los animales Joaquín Phoenix y la música del también activista Moby.

9. Películas del Movimiento Zeitgeist:

Y para acabar, como plato fuerte lo mejor. Las 3 películas de Peter Joseph, creador del movimiento Zeitgeist y preámbulo del Proyecto Venus del aclamado Jacques Fresco.

El movimiento Zeitgeist: es la más floja de las 3 y consta de 3 partes: la primera habla sobre la religión, la segunda sobre el 11/S y la tercera parte comienza con un resumen del desgranaje del sistema monetario actual.

Zeitgeist Addendum: en su segunda película, más profunda e interesante, desgrana todo el complejo funcionamiento del sistema capitalista mundial, los poderes ocultos mundiales y finaliza con  la presentación del proyecto de un sistema social diferente por parte de Jacques Fresco

Zeitgeist: Moving forward: Film independiente y sin ánimo de lucro. Es la tercera película-documental de la serie Zeitgeist hecha por Peter Joseph. La película fue estrenada el 15 de enero de 2011 simultáneamente en más de 60 países en 30 idiomas, y en 340 proyecciones siendo uno de los mayores eventos independientes en la historia del cine. Trata de la necesidad de una transición desde el actual sistema monetario que gobierna el mundo hacia una economía basada en los recursos del planeta, a la que se aplicaría el conocimiento científico actual para hacerla realmente sostenible y eficiente.

10. Paradise or Oblivion (paraíso o perdición):

Y para acabar, una vez vistas las ideas del movimiento Zeitgeist, y para los agnósticos que vean todo como un imposible, como algo utópico (da lástima ver la cantidad de personas que utilizan esta palabra sin saber tan siquiera que significa), la explicación paso por paso de lo que quier pretende el Proyecto Venus, y de como se llevaría a cabo. Aunque estoy seguro de que si llegas a estas alturas, ya estarás más que concienciado de todo lo que ocurre en este planeta llamado Tierra.

Pese a todo ello, y con la esperanza de que nada es imposible, seguimos felices, luchando pero felices, por lo que ya no nos queda otra que exprimir la vida.

Aventuras y desventuras de un mes de Ramadán (V)

21/07/14 Sobre volver a casa

No os asustéis, no me veréis el jeto, al menos todavía. Sobre volver a casa no quiere decir que me esté planteando volver a Haro, eso siempre se plantea por momentos, pero no de manera real.

Ayer domingo mi día fue completo, mental y experiencialmente. Decidí pasar el día solo, para así poder hacer excatamente lo que a mí me viniera en gana, y así evitar fiascos como el del domingo pasado en Zarka. Y decidí partir a España, volver a casa. No os lo vais a creer, pero un trayecto de unos 40 kilómetros, en 3 taxis diferentes me salió por un total de 17 Dirhams. No es recomendable coger los taxis “turistas” a la puerta del hotel. Ellos te la clavan cual Judas en el huerto de los olivos. En su defecto, andamos unos 200 metros hasta una rotonda cercana y allí esperas pasar alguno de los taxis que vienen de Martil y de Tetuán. Por supuesto son taxis compartidos con otras 5 personas, un poco a lo lata de sardinas. Del hotel a Rincón 4 Dirhams; de Rincón a Castillejo, pueblo fronterizo con Ceuta o Sebta (en Árabe) por unos 9 Dirhams, y de Castillejo a la frontera por 4 Dirhams. De risas. Vete de Haro a Vitoria en taxi, a ver la que te sablan. Sable samurái que te parte en dos…cientos trozos.

Y a la llegada a la frontera, se te cae el mundo encima. Tantas veces visto en la tele, al fin ves uno de los principales problemas de nuestra sociedad, las fronteras y su destrucción. Afortunadamente llego en domingo y la actividad es 10 veces menor que entre semana. Lo primero es llegar a la cochambrosa garita de la policía marroquí para rellenar la ficha de policía y estampar un sello de salida del país en tu pasaporte. Allí comienza el largo pasillo a lo que parece el corredor de la muerte. Unas vallas de hace dos siglos, mugrientas a la par que puntiagudas escoltan tu paso, que sin quererlo se hace más raudo por momentos. A la mitad, un policía sentado en una silla de playa te verifica el sello, y allí “pasas” a España. Siguiente etapa, la policía nacional española, más uniformada pero en las mismas condiciones que no invitan a la bienvenida. Y por último, la benemérita, los más españolitos, los verdes, la guardia civil. Tiraos a la bartola.

Frontera EspañaLa frontera una vez pasado el control, a kilómetro y medio de la ciudad.

Y allí estás, en una de las ciudades más mestizas del mundo, choque de civilizaciones. De unos 90.000 habitantes, la mitad de ellos son musulmanes. Pese a que su actividad económica no es muy grande, tiene el estatus de puerto franco, lo que la permite tener diversas ventajas fiscales que favorecen el comercio. Y sus precios permiten que toooodo el norte de Marrecos esté plagado de productos llegados de Ceuta (alimentación, cosmética, bisutería, lencería, ropa, electrónica, etc). Para entenderlo, el Lidl de Ceuta es el supermercado de la cadena alemana que más vende de toda España, y no estoy seguro si de todo el mundo también. No hay más que ver como salen los coches de vuelta a Marruecos.

Volviendo a mi gran día, desde el primer momento empecé a sentir la diferencia de estar en casa. Lo primero el idioma, y háganme caso que, pese a que adoro el intercambio de lenguas y de culturas, de vez en cuando da mucho gusto escuchar tu lengua materna por docquier, pese a que sea entre chillos, como buenos españoles chiringuiteros playeros. Un autobús (guau! Hacía siglos que no usaba un autobús, y con aire acondicionado y todo) me llevaba al centro por unos 80 céntimos. De allí directo a la playa, donde pude notar que las aguas estaban mucho más claras y también más frías. El paso al atlántico y sus corrientes que se mezclan con las del mediterráneo se hacen notar.

La sensación de cercanía con mu hogar se hico aún más presente al permitirme poder hablar con los colegues. Pase bastante tiempo llamando a la cuadrilla para saber las buenas o malas nuevas. Planear nuevos encuentros, viajes, y las risas de siempre me encendieron la luz de la alegría dentro de mí. Fue como expulsar toda la mierda, todo ese humo negro muy a lo LOST y aspirar la fumata blanca de la bonheur. Así de poético chavacanero todo.

Playa CeutaPanorámica de la playa de Ceuta.

Mis pasos, tras un relajante baño y siesta playera, me llevaron a pasear mí ahora delgadurrio culo por las calles de la ciudad autónoma, que al ser domingo estaba un poco muerta. Pequeños comercios y edificios de corte totalmente español. Parece mentira pero lo que me acerco también un poco más al hogar fue ver una gran cantidad de bazar chinos. Tócate los melones mariloles. Paradójicamente en los chinos de Ceuta el alcohol es más barato que en el super, curioso pero muy bueno también. Contrabando Alfonsdam, marroquíes sedientos por hincarle el diente a un buen cubata tras el ramadán y yo mismo que disfrutaré de ello. Por una vez en mi vida sacaré la vena empresarial. Veremos si mi bondad extrema (ironía extrema también) me permite hacerlo. Así pues, botellaca de vodka, whisky, ron y cerveza para la saca, un poco de Jaluf del LIDL y vuelta para la frontera, previo contacto con soldados profesionales de que cuidan de esta nuestra gran España y me piden 50 cents para una lata y me ofrecen hachís del bueno a euro el gramo. Eso sí que es España cojones, fuerza y honor.

Y la vuelta al país islámico me golpeó fuerte en la cabeza, diciendo: Alfonsito, no olvides que ahora eres moro y haces ramadán, que no rabodán. Taxi a Castillejo donde, con viento que vuelve loco hasta a Gandhi y una espera de más de hora y media, realizaba la experiencia del día: Lftor tradicional en el hogar familiar de Otman, uno de mis compañeros fotógrafos, gran persona y mejor amigo.

20140720_201052Verdadero Lftor marroquí.

Vaso de leche, Harira artesanal que nada tenía que ver con la del hotel, mucho más sabrosa y especiada, chbequilla hechos en casa, dátiles.. Y de segundo Msemen, el pan de los 1000 agujeros, y para huntar mantequilla, mermelada, queso fresco de vaca, miel y unos frios buenísimo rellenos de queso, zanahoria, pollo, algo de picante y mortadela. Esquisito todo. Acompañado de un buen café (kaua) y de té. La felicidad que da tener la tripa llena después no lo puedo describir, ya lo intenté uno párrafos más arriba y no pude al 100%. Y esperen señores, que mi reencuentro con la tradición marroquí no había terminado. Media hora después me encontraba con 3 castillejís jugando en un café al dominó. Aquí por el norte, la influencia en forma de juegos españoles es fuerte. Naipes españoles, dominó y parchís sobre todo. Sobre las 11 y con la espalda destrozada por el peso, yo y mi incansable mochila volvíamos en mobillette dirección Cabo Negro, con fuerzas suficientes para empezar la semana.

25/07/2014 Reencuentros

La recta final. La luz al final del túnel. 3 días quedan. Lunes o Martes, y hace 3 días que no escribo. Mi vida no tiene paradas de avituallamiento ni pit stop, cabalga cual veloz corcel ostigado por su montura en retirada, luchando pos sus vidas. Una silla me sostiene en el couloir de la mort, o pasillo de la muerte, ya que, como en mis viejos tiempos de colegial en el Diego de Covarrubias, una señora de la limpieza me hace la habitación. He cambiado a mi querida Flor por una chica árabe que chapurrea 3 palabras en español. Unido a mis 3 palabras en árabe, podemos decirnos 6 palabras.

La semana está siendo curiosa. Cansina y dura, pero divertida y agradable. Salvo hoy, que he conseguido dormir mis 7 horas fijas, desde el lunes no duermo más de 4 horas. Durante dos noches “festejamos” la partida de una de las españolas, Elisa, de la recepción. Para mí una gran pérdida. Pero nuestras condiciones laborales desgastan, y algunos deciden no seguir siendo engañados. A mí me atan los pros, que voy relatando poco a poco en este monólogo interior.

Ayer mi despertar fue curioso. 6:30 de la mañana, me levanto y oigo ruido de agua. Extraño. Sonámbulo, deambulo hasta el baño y al tocar el interruptor, pum, electrocución. Salía agua a chorros del mismo ¿Qué cojones pasa? El suelo de agua hasta los tobillos. Una fuga en la general del agua caliente justo encima de la habitación fue la causante. Conclusión, dos horas de sacar agua de la habitación y pasillo, un par de chillos con los super trabajadores de mantenimiento y pocas horas de sueño. Couloir de la mort.

20140729_182035Couloir de la mort.

Conocer, a fondo, a gm’s, tiene sus ventajas. Si no te apetece hacer contacto gm (clientes) siempre puedes quedar con la persona y te quitas de líos. Por otro lado, también permite hacer cosas diferentes en el hotel. Ayer estuve en la piscina Altair, reservada para adultos. Pronto haré equitación y jet ski (moto de agua) y el martes cené en el restaurante de especialidades. Nada del otro mundo, simplemente que, pese a lo acostumbrado, se sirve un entrante, la suite y un postre a table, en mesa, pegado a la playa y en un ambiente romántico. Todo muy marroquí, los platos incluidos.

Ayer fue el vigesimoséptimo día. La Laylat al-Qadr o noche de destino, es el día más sagrado dentro del ramadán, es un día de rezo continuo. Los más creyentes, y practicantes por supuesto, se pasan la noche entera en la mezquita. Al parecer también se come un plato típico, compuesto por pollo, lentejas y crepes.

Mini Club en el tiro al arcoMis niños del Mini Club en el campo de tiro.

En estas, también me gustaría explicar una cosa tradicional entre todo el mundo musulmán, que absolutamente todo el mundo realiza. Se llama el wodoo, consisten en la limpieza del cuerpo, la preparación antes del rezo. Son unos pasos en un orden estricto, donde se limpian 3 veces cada parte del cuerpo, siguiente el siguiente orden:

– las manos.

– La boca.

– La nariz.

– La cara.

– El pelo: 3 veces hacia atrás y 3 veces hacia delante. Ningún pelo puede quedar seco.

– Las orejas.

– Los antebrazos.

– Los pies.

Y existe un plus suplementario al Wodoo llamado Yaneba. Esta parte de la limpieza se realiza después del acto sexual, y a la limpieza explicada anteriormente hay que añadirle todo el cuerpo, primero toda la parte derecha y después toda la parte izquierda. Es necesario frotar fuerte únicamente con agua. Y una vez limpiado todo el cuerpo, entonces se puede aplicar jabón. Me reservo para mí el saber si lo probé en mis carnes o no, aunque lo que me conocen ya saben la respuesta! jajajujijo

28/07/14 Último día.

The last day. Le dernier jour. Último día. Muchos se rieron cuando confirmé que iba a hacer ramadán. Otros me espetaron velozmente que no llegaría a hacerlo. Y la gran mayoría preguntaron ¿Eres musulmán? O ¿Y por qué lo haces? Y aquí estoy. A escasas horas de celebrar el Eid Al Ftir como un marroquí más. Ayer la luna no salió al parecer y el ramadán se ha alargado un día más. Únicamente en marruecos, ya que en países como Yemén o Arabia Saudí (la cuna del Islam) hoy celebran ya el fin del ramadán.

Estoy y continúo en el club Med gracias a los domingos. Y allí fue uno de los grandes. De los de no olvidar, de los de escribir en mí ya viejo y sin páginas diario de viajes que haya por 2007 me regaló Alba Gómez, jarrera como pocas. La expedición estaba conformada por dos franceses, Maxime y Alix; una portuguesa, mi querida Laura; y dos españolas más, Anna y Fabiola. Nuestro destino Chefchaouen, el pueblo más bonito que conozco. Nuestro transporte, un grand taxi, mercedes blanco que, tras negociación marroquí (ya somos más estafadores que los propios marroquís) nos llevaba y traía por 80 dirhams la plaza, 160 km en total.

Recorrer las calles de Chaouen es como subir al cielo, el azul inunda todos los rincones de la Medina. Todo ello pintado con tintes y pinturas naturales, los diferentes tonos de azul ofrecen un placer para los ojos. Sus gentes, fuertemente influenciados por la cultura española (no olvidemos que antes de la llegada de los colonos españoles, los habitantes de la región vivían en una situación similar a la edad media europea) viven en gran medida del campo. Y lo que esos campos ofrecen es mayormente Marihuana. Mejor dicho Kiff, la planta de la región de la cual se obtiene el hachís. Capital mundial del hachís, exportador a toda Europa a través del estrecho de Gibraltar. Por ello no es nada raro que durante tu paseo, absorto en los colores y olores de la villa, te ofrezcan unas triquiticientas veces grifa, hachís, costo, kiff, droga, porros, canutos, chocolate del bueno, en un perfecto español de Alcantarilla de la Sierra.

Pintura ChefchaouenFoto realizada por Anna Font

Adentrarse en los más recónditos callejones es totalmente recomendable. Todos en cuesta debido a su situación en una colina, su callejuelas esconden un sinfín de niños jugueteando, corriendo, señores portando legumbres del día, jóvenes repintando sus calles, carpinteros cortando madera para souvenirs, tejedores detrás de sus enormes y rudimentarias máquinas entretelando tapices de diversa índole y demás escenas bánales, cercanas a nuestro siglo pasado.

Lo que más se agradece es la cercanía de sus gentes, desde caravanas de saharauíes nómadas que portan sus abalorios del desierto, a bereberes auténticos, artistas y campesinos de la región, ninguno tiene reparo a pararse a charlar un rato, a ofrecer trueques o alojamiento, o simplemente a observarte y reírse. Contigo, eso siempre. Sin duda, es un lugar en el que uno debe pararse un tiempo si quiere reflexionar sobre su vida. ¿Buscan inspiración? Vayan a Chaouen.

chefchauenFoto realizada por Laura Mestre

A la vuelta, Max y yo abandonábamos a las féminas para reunirnos con mi gran amigo Otman en Martil, donde tras el autobús más petado y con olor a sobaco pasiego en el que me he montado nunca, nos parábamos a tomar el Ltor en un bar típico marroquí. Típico y os digo porqué: Huevos duros y pan, harira más buena que el caviar, brochetas de pollo y ternera, huevos fritos con carne picada y tomate natural, todo acompañado por café y té, tocábamos a 30 dirhams por persona. Adéntrense en la cultura señores turistas, conviértanse en viajeros, en visitantes, y vivan como lo hacen las gentes que van a visitar. Lo repetiré hasta la eternidad, el que viene al Club Med (o a un hotel todo incluido de este tipo) y dice que ha estado en Marruecos, miente como un bellaco.

Por ello, salir a Marruecos me da la vida. Sentir que estoy viajando me llena de fuerzas, me da alas cual red bull marca mora. El que no es feliz es porque no quiere. Con todas las letras.

29/07/14 Aïd Moubarak Said

Aïd Moubarak said Khoya! Es la frase que más he escuchado hoy. Es algo así como que dios te bendiga, que sea bueno para ti, mi más sincera enhorabuena. Khoya, mon frere, mi hermano, colega, tío, tronco. La fiesta del fin del ramadán. C’est fini. On est gagné. Se acabó. Lo he conseguido. Muchos me dijeron que nunca llegaría, que no estaba preparado, que había que sentirlo, que estaba loco. Pero esos muchos no me conocían jojojo. Halagos en propia puerta aparte, me siento más que feliz y orgulloso, pudiendo tachar de la lista una de las miles de experiencias que uno debe hacer antes de dejar este maravilloso planeta.

Lo cierto es que pensé que el final iba a ser algo diferente. Me esperaba un estallido de vítores al llegar el Lftor. Y todo lo contrario, es algo interno, religioso, incrustado tan a fondo en sus vidas que no es necesario exteriorizar esa alegría, esa liberación. Muchos me felicitaron, no han visto muchas veces un loco europeo que quiera unirse en su sacrificio. Mi idea de la celebración era de hecho muy europea. Juntarnos todos y poder hacer lo que no habíamos hecho durante un mes: comer, beber, festejar, y por qué no, algo bastante de drinking. Sin embargo, deberé dejarlo para más adelante. El alcohol, por respeto, sigue prohibido hasta después del día de la fiesta, hasta mañana. Y habiendo aguantado 30 días, como no vamos a aguantar otro día más (mi hígado reposa tranquilamente, mi diablillo me pide una cerveza con megáfono).

La alegría de poder desayunar hoy ha sido grande, ni os lo pensáis, levantarse y poder comer lo que uno le venga en gana, con un buffet libre de mil placeres para las papilas gustativas el cuerpo corre en dirección a los poyatos y mostradores repletos de deliciosos manjares: desde especialidades marroquíes como la Harsa, el bouchmir o el Msemen, té a la menta, mermeladas y mieles; pasando por la repostería (croissants, bollos, magdalenaa de chocolate, bizcochos, pasteles de frutas, pasteles marroquíes…) y el beicon, las salchichas, los huevos fritos, huevos cocidos y tortillas de mil tipos; hasta el mostrador con los zumo, frutas confitadas, yogures, embutidos y cereales. Un sinfín de variedades que ya ni recordaba.

Y muchos besos, cada marroquí cruzado por el camino, dos o tres besos y una felicitación. Es una verdadera pena no poder vivir el verdadero festejo en el corazón de la vida marroquí, no en un hotel europeo con marroquíes. Pero el trabajo es lo que tiene

De esta experiencia saco muchos valores. Algunos de ellas ya los he ido relatando a lo largo de estos 5 artículos, mejor o peor explicadas. Nos excedemos, no tenemos autocontrol, dependemos de mil cosas exteriores, no somos sufridos, nos acomodamos. Es necesario probar tu cuerpo, llevarlo a límites a los cuales no está acostumbrado, a fin de cuentas, debemos salir de nuestra zona de confort (leer mi artículo ¿Por qué viajamos? para más información). Me ha llevado a ver que no es necesario tanto para ser feliz, que no dependemos de aditivos para disfrutar, que la vida es más simple que todo eso. Cada experiencia en la vida enriquece, añade un capítulo en tu pequeño mundo del cual puedes extraer consejos para el futuro, va rellenando esas famosas páginas con letras en oro, marcadas de por vida, si no desaparecen en el recuero de nuestro yo futuro. Yo, previsor hasta la médula, dejo estas pequeñas letras no solo por ustedes, no lo crean, sino para mi avenir, para dentro de unos años leer, y poder contar con el recuerdo vivo como si fuera ayer, lo que un mes de 2014 en marruecos realicé con todas las ganas del mundo. Para poder decir, que Fonso, Jonty para los amigos de verdad, una vez hizo el ramadán. O Alfonsdam. Muchas gracias y sobre todo, sobre todo hoy, un poquito más que nunca si cabe, EXPRIMAN LA VIDA. A tope, con la cope.

Yo

Aventuras y desventuras de un mes de Ramadán (IV)

16/07/14 Cenas frugales, por los cojones.

11 días de Ramadán (a día de hoy quedan 2, pero en mí monólogo interior el tiempo es algo ambiguo). Y contando para atrás. Como de pequeño con aquel típico calendario de navidad en el que cada día abrías una ventanuca y encontrabas una pastillita de chocolate. El 24 de diciembre ibas con toda la ilusión esperando encontrar al mismísimo papa Noel encerrado, y lo único que aparecía ante tus ojos era una pastilla de chocolate 2 milímetros más grande que el resto. Mi madre algún año se lo curro más de la cuenta y cada día era un dulce diferente. Siempre me he considerado un niño bien criado. Demasiados caprichos quizás.

Pero como es de ramadán de lo que hablamos y no de navidad, cambiemos chocolate por dulce de almendras y a papa Noel por…un imán barbudo.

Hoy me he enterado de algunas cosucas más. Resulta que el castigo que deberían realizar en caso de saltarse el ramadán es doblar los días de ayuno. Es decir, hacer 60 días. O de lo contrario, y si te lo puedes permitir, dar de comer a 60 personas. Digo debería porque esto es como lo de aguantar sin copular antes del matrimonio para los cristianos, solo unos poquicos lo cumplen. A ver si os vais a pensar que cuando se echan agua por la cara 80 veces al día es porque se mueren de calor. Miran a ver si les entran unas goticas a la boca, rebañando con la lengua los labios para al menos llevarse algo de agua al estómago. Que a veces pienso que el único mono que hace ramadán soy yo.

18/07/14 Cuenta atrás

Comienza la cuenta atrás. Jueves, 1:12 de la mañana. Como de costumbre, la tripa hinchada. 62 kilos 200 gramos, parece que se establece mi peso ideal. Quedan 9 días, u 8, según convenga. Y la vida en el club Merd sigue su curso. Explotaciones laborales y contratos discriminatorios según nacionalidades (y no según carga laboral o responsabilidad, como debería ser) aparte, cada uno arrastra su carga como buenamente puede. Cada mochuelo a su olivo, que cada uno barra su parcela. Suena como la mayor mierda del mundo, cuando en realidad no lo es. Pero ya sabéis, todos tenemos el peor trabajo del mundo. Y a los españoles nos gusta mucho quejarnos.

Porque si os cuento ahora que esta misma tarde me he echado una pachanguca a fútbol con Moussa Sissoko, jugador del Newcastle y miembro de la selección francesa de fútbol, las cosas cambian. Así, de risas. El tío se acaba de venir del mundial de Brasil, llega de vacaciones y se pone a jugar al fútbol. Es algo así como si un cocinero viene al club Med y se mete a la cocina a preparar la cena de los 900 comensales. A eso se le llama amor por su trabajo, y no yo criticándolo a la mínima oportunidad. Mente positiva coño! (Positivismo al poder,gran post de un gran hombre). Lo cierto es que el negraco no marca la diferencia en el terreno pequeño, pese a dejar detalles de calidad cada 11 segundos. En el terreno grande te deja a la altura del betún, imagino.

Por el tiro al arco no pasan muchas cosas, salvo de vez en cuando pavos reales, o dianas móviles.

20140718_172002un pavo real hembra en el campo de tiro

No les he dejado apuntar que esta semana había nivel y me dejan el pobre pavo como las redecillas de los chequeos médicos de los futbolistas, muy de moda en época estival.

Y por la tarde, para romper el ayuno, me he ido a comer al rancho, pegado a mi amado tiro al arco, con los caballitos. O más bien con los cuidadores de caballitos, los caballeros, vaqueros (aunque no hay vacas), cowboys o como los queráis llamar. Los khoyas marroquís. Mucho más típico que en hotel. De hecho desde allí se oía el canto del imán desde la mezquita llamando a beber agua y llevarse el primer dátil a la boca. Harira, huevos, té, leche caliente, Msemen, queso, mortadela, nutella, zums, harsa y un gran etc como glotonería máxima. Y todo rodeado de grandes sementales. Los caballos digo, los otros no lo sé puesto que estamos en ramadán (y en ramadán no se toca mujer, odiadísimos lectores, amigos todos).

20140718_193848Con los khoyas marroquíes

Es curioso ver como entre países vecinos en África tienen coñas similares (salvando las distancias, cada uno con su cultura) a los europeos. Resulta que los marroquíes cantan la misma copla, casi al unísono, cuando les pregunto sobre los tunecinos. “Nah, estos no hacen ramadán, ninguno de ellos”. Si le preguntas a un tunecino, probablemente te dirá lo contrario. Mi opinión, que los habrá en ambos bandos que no lo harán. Eso sí, escondiditos para que la sociedad no les mire mal. Es una cuestión social esto del ramadán, más que una cuestión religiosa. Como muchas cosas en este mundo mal hecho (cuando hablo de mundo me refiero a sociedad, a la parte humana, el mundo como planeta tierra está más que bien hecho, salvo Benidorm, que está mu mal hecho), la esencia de la tradición, su verdadero significado positivo, con beneficios, se ha perdido, quedando únicamente lo superfluo, lo no esencial, lo insignificante.

Y es que así es la raza humana, sorprendiéndose así misma desde mucho antes de cristo. Pervirtiendo la sociedad paso a paso, degradándola a su mínima resolución, con ya peores gráficos que las fotos de la blackberry, y con menos significado que la palabra turruncún.

Y esta es mi reflexión del día de hoy. Positiva o negativa, nadie lo sabe. ¿Divertida y amena? Espero que sí. Inchallah. Salam Aleikum.

19/07/14 Reflexiones de peso

Qué razón tiene la frase “cuánto más se tiene más se quiere”. Y cuando te falta algo por mucho tiempo es cuando de verdad lo valoras. De verdad grito al cielo y afirmo que se puede ser feliz con muy poco. Hoy me he acercado al nirvana con poca cosa:

                “El estómago lleno tras un día sin comer y beber, dos sillas, una para apoyar mi redondo culo más otra para elevar las piernas, y una canción de Bob Marley. Escuchar árabe bajo el humo de una sepsi y las estrellas como cielo. De fondo, 19 caballos sementales te rodean, vigilándote, dejándose ver entre las sombras de 2 grandes focos alógenos sus robustas cabezas, que asoman unos pocos centímetros afuera de sus respectivas cuadras.”

Me explico, llamarme extraño, raro o deficiente, pero yo la felicidad la encuentro en los pequeños detalles, cotidianos, normales. Ayer disfrute mucho más del Lftor que cenando en el restaurante los mayores lujos occidentales. Pues yo (en este momento, ojo, no lo sé mañana) me lo cambio por una mesa de plástico, unas barras de pan, un buen té y especialidades marroquíes sentado a la mesa con buenos compañeros. Y hoy encima ha tocado asar sardinas en una carretilla, ¡Qué más quiero! La sepsi, que la nombraba anteriormente, es una pipa de madera típica marroquí, generalmente de 4 partes desmontables (3 del cuerpo más donde se posa el fumable) que se utiliza para fumar el kiff, la marihuana marroquí mezclada con tabaco. Yo, queridos amigos, a parte que estoy de ramadán, mi máxima aspiración es olerlo, no more monkeys jumping in the bed.

Cannabis-Chaouen4La sepsi, o pipa marroquí

En otro orden de cosas, o en otro desorden de cosas, ya que este monólogo interior empiezo a pensar que solo lo entiendo yo (cuyo objetivo ya es suficientemente válido), la mañana ha sido decorada con una bonita Remise de Medailles, la más bonita de todas las que he hecho. Os cuento, al final de la semana todo el equipo de deportes damos las medallas a los clientes que han ganado los diferentes torneos en golf, vela, tenis, deportes terrestres (entre ellos mi tiro con arco) y circo. La mitad del equipo llegamos a la playa en dromedario, al ritmo de la música, sintiéndonos un poco como los reyes de arabia, pero sin turbante. La otra mitad llegan en zodiac, sintiéndose más (o así lo ve mi calva cabeza) como inmigrantes que llegan a la tierra prometida. Tras ello se nos presenta uno por uno realizando bellos halagos a los talentos personales de cada GO (para los novatos en estas aventuras y desventuras, los trabajadores). Y hoy me ha llenado de orgullo y satisfacción, queridos españoles, haber escuchado como todos los GM’s (para los novatos en estas aventuras y desventuras, los clientes) gritaban cual hotel en llamas al oír mi nombre. Hasta el cheff de sports les ha hecho gritar una vez más para ver si les había pagado por un solo chillo o por dos. Mu grande oiga. Significa que les hace mucha gracia mi acento. Hoy dormiré con una sonrisa en la boca. Y así, hasta el resto de mis días.

Exprime la vida. Y ríete mucho. Como por ejemplo:

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