Bahamas I: El viaje

“Si lloras por no haber visto el Sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas”

Tagore

Felicidad, que bonita palabra. Y que ambigua al mismo tiempo. A veces tan fácil de alcanzar, con cosas tan simples como una buena onza de chocolate, y a veces tan imposible, pese a que todo vaya sobre ruedas. Alcanzar ese estado de eterna felicidad, eso que algunos llaman Nirvana es, creo yo, el objetivo de todo ser viviente. La bonheur? Vous l’imaginez comment? Reza el lema del Club Med, la empresa donde trabaje anteriormente. La felicidad? Como la imagina usted? La respuesta es tan variada como personas hay en el mundo, incluso diría que un 15% TAE más.

El camino para alcanzar ese inalcanzable, esa felicidad extrema que todos buscamos, me ha llevado hasta muy lejos, más de lo que hace no tanto tiempo habría imaginado. Al lugar más alejado de mi casa del que jamás he vivido. Exactamente a 6.944kms (según nuestro querido internet). Pero dejémonos de chorradas, de filosofear sin fundamento, y vayamos al tema. A lo que os interesa ¿Qué hará este cabrón allá? ¿Cómo será aquello? ¿Existe algún bahameño triste? Pues esto es todo lo que se en mis primeras 72 horas al otro lado del charco.

Os sitúo en el mapa para que os sea más fácil. Me encuentro en Grand Bahama Island, cuarta isla más grande de las Bahamas, entre más de 700 islas. Además es la isla más al norte de todo el archipiélago, y después de Binini Island (un pedazo de tierra en el mar) es la isla más cercana a los EEUU, a solo unos 90 Kilómetros del estado de Florida.

bahamasBahamas son todas las islas coloreadas en rojo en este mapa tan bonito.

Una isla más pequeñita pese a ser la cuarta de todo el país, no tiene más de 150 km de largo por 24 kilómetros en su parte más ancha. Su punto más alto será…que se yo, 10 metros. Deberían ser los que más reciclen por un tema más bien egoísta (el mar se les viene encima echando ostias), pero por lo que veo poca cosa.

Sin títuloMi situación exacta, para si alguno me viene a visitar o a matar.

Muchos me dicen: joder vaya huevos. Yo no sería capaz. No sé cómo lo haces macho. Pues bien, solo se, que si no lo hubiera hecho, ahora me estaría carcomiendo por dentro del arrepentimiento. Arrepentirse por haberse arrepentido. Curioso. Y esto es así: no os penséis que venía más feliz que unas castañuelas, saltando y dando botes de alegría. Los huevines bien apretados al lado de mi garganta los tuve por bastantes horas. No es lo mismo venir a tomarse unos mojitos, disfrutar de arenas blancas con aguas cristalinas, que venir a trabajar. Pero estas cosas las tengo que hacer. No sé si para buscar la felicidad o simplemente para evitar la tristeza, pero me veo obligado a ello. Si buscaban una respuesta: eso es lo más parecido que os puedo ofrecer (bueno igual si me pongo a pensar más lo saco, pero soy de motor diésel, tractor Ebro).

Y en esas me vi en mi tembloroso viaje por encima del Atlántico. Un Madrid-Miami de unas interminables 9 horas de viaje dándole vueltas a la cabeza (entre peli y peli, las cuales no consigo ni recordar, imaginaros la atención que les estaría pensando) sobre lo que me iba a encontrar. Lo bueno de estos aviones es que te dan de comer como a un gorrino y que tienes una pantallita individual para ver pelis, series, escuchar música, leer libros, chatear con desconocidos que van en el avión, jugar a minijuegos e incluso ver en todo momento la situación exacta de tu persona en el mundo. Interesante. Una señora colombiana que vive en Tenerife me hizo algo más amena la travesía, contándonos historias cada uno sobre nuestras apacibles vidas. Como mola hablar con desconocidos. En esas seguía planteándome todas aquellas preguntas que desde varios días atrás rondaban mi nerviosa y rapada cabeza ¿Mi inglés de pleno centro de la Rioja sería suficiente? ¿El será como me han contado? ¿Será el trabajo duro? ¿Conoceré rápidamente a mis compañeros? ¿Cómo será el lugar donde viviré/comeré/dormiré/etc etc? ¿Entenderé a los yanquis? Y lo más importante de todo ¿Me dejarán los jodidos yanquis y su histeria colectiva coger mi segundo avión hacia Freeport? La respuesta era chunga.

La cosa era que, entre mi aterrizaje en Miami y el despegue hacia Bahamas, tenía 1 hora y 40 minutos. Tiempo que parece más que suficiente salvo si aterrizas en los señores Estados Undidos de América. Su afán por creerse superiores al resto del mundo les hace pensar que todo ser viviente quiere atarcarles y POR TU PROPIA SEGURIDAD Y LA DE TODOS LOS CIUDADANOS AMERICANOS (me meo de la risa) es necesario pasar por una serie de medidas que os explico a continuación:

Lo primero que hay que hacer es tener un visado. Para los europeos es algo más fácil ya que nos dejan pisar suelo americano (que esa es otra, no os vayáis a creer lo del sueño americano, que os pego un cachete, y si no leer esto) obteniendo un documento llamado ESTA. Eso es lo que les diría yo al llegar: “Esta me vais a controlar vosotros a mí”. Pagar 74 jodidos dólares por un documento válido para dos años ¿74 dólares por escasas 2 horas en suelo internacional? Porque el tránsito supuestamente es suelo internacional, pero en fin. Rellenar 4 datos chorras (ejemplo: ¿Pretendes atentar contra los estados unidos de américa o contra alguno de sus ciudadanos o aliados? PERO TU ERES GILIPOLLAS O TE HA PICADO LA COBRA GAY? ¿Tú crees que si quisiera atentar contra los EEUU pondría que lo voy a hacer? Me hierve la sangre con la burocracia de este mundo.

estaPágina donde te hacen preguntas absurdas.

Una vez tenemos el documento ya podemos viajar a los EEUU. Al llegar al aeropuerto es necesario un primer chequeo del pasaporte, para saber si eres feo o no, digno de entrar en tan magnífico país. Se hace en unos ordenadores (los ponen porque son más inteligentes que la seguridad americana) donde te sacan una foto (la mía salía levantando el dedo corazón) y te dan un recibo como si fueras un filete de lomo de 65 kilogramos. A todo correr te vas a otro mostrador donde ahí ya si hay personas de verdad (no digo normales, digo de verdad) que te hacen las mismas preguntas estúpidas de antes.

Anteriormente habrás tenido que rellenar un documento declarando el valor de lo que estas trayendo a EEUU y que tipo de cosas portas. Si portas un arma no lo pongas, aunque te lo pregunten. Eso sí, la mayoría de maletas pasan por un scanner, con lo que estarás jodido si quieres matar a algún pinche pendejo. También te piden que declares todo tipo de comida o ser vivo (o muerto) que traigas, por conservar el bienestar de la alimentación americana. La peor y más insana alimentación del mundo. Bravo bravo bravo, otra vez. Allí os quedéis con vuestros transgénicos y Monsanto horadándoos los orificios anales día tras día. Pues aquí os lo digo, y que se rejodan, les colé un buen envasado de jamón serrano (gracias mamá) que lógicamente no declare, pasaba de que me abrieran la maleta y perdiera tiempo y el consecuente avión.

244855hPapel para declarar jamón serrano.

Una vez pasas a los señores de negro de las preguntas absurdas, recoges tu maleta (se señor, la recoges pese a que vayas a coger otro avión) Y pasas con tu maletita por donde otro señor de negro. Este no hace preguntas absurdas, solo mantiene una cara de que no le han follado en su vida y mueve la mano para dejarte pasar o para pararte, como en los campos de concentración, donde los sanos iban a trabajar y los enfermos directos a las cámaras de gas.

A estas alturas ya habréis podido comprobar mi afecto y cariño hacia todo lo que tenga influencias americanas. Profeso amor yanqui por los cuatro costadillos. Pero seriamente, todo lo que digo es la pura realidad. Continuemos

Para más INRI, tras pasar por donde el señor rabioso con tu maleta, vuelves a meterla para que se la lleven a tu avión y…vuelves a pasar el control de seguridad otra vez!!!! Si, ese scanner que se te ven hasta los huevillos y el tamaño de tu escroto, el mismo. Allí pedí insistentemente que me dejaran pasar sin hacer la cola ya que a esas alturas me quedaban 30 minutos para el despegue. La respuesta del señor rabioso número 3 que solo sabía decir “no water, no juice, no soda” ¿Qué pasa, que si es gasolina o vino tinto, sí que puedo pasarlo? Fue que si tenía que empujar a toda la cola para dejarme pasar a mí. Quise responderle que no hacía falta empujar a nadie, solo dejarme pasar, lo que retrasaría en 3 segundos a toda la cola, pero no quise empezar a liarla porque mis nervios estaban a la altura de la estación espacial internacional. Paciencia y morderse la lengua.

Y una vez pasado el control, haber dado 80 veces tus huellas dactilares y haber corrido como un loco, cogido 2 trenes interiores y una buena sudada, me encontré por fin en un avión de papel con capacidad para 20 personas. Justo antes de despegar se abrieron unas trampillas debajo de los pies de donde salieron unos pedales. El avión funcionaba como aquellas patinetas en los lagos que avanzan con la fuerza de tus pies. Igual. En apenas 40 minutos estábamos en el destino final (pedalee muy rápido). Eran las 17:30 hora local, 11:30 en España, con lo que llevaba ya más de 12 horas viajando.

El aeropuerto de Freeport es también de papel, un edificio un poco más grande que un polideportivo y mucha gente negra sonriendo. Buena señal. Hasta que dije que venía a trabajar y mi visado no estaba por ningún lado. Ahí ya nadie sonreía, quizás yo, con la cara como un cuadro. Aquí es cuando vi que tendría problemas con el inglés. Pero he descubierto que no es por eso. Tengo problemas con el inglés de los bahameños, que es algo parecido al español de un sevillano profundo. Afortunadamente se solucionó, rápido pero aun así, en ese momento era el único no bahameño en el lugar, con lo que me sentí un tanto…desorientado.

Por suerte pronto llegaron a buscarme y pude acceder al que va a ser mi hogar por una temporadita, nadie sabe por cuánto, ni siquiera Dios. He decidido que por hoy ya es suficiente, que os quiero dejar con la intríngulis, en el siguiente capítulo os mostraré que encontré a mi llegada, y que me espera hacer por varios meses, que es curioso, divertido y paradisíaco. Hasta entonces, disfrutar de vuestras estupendas y agradables vidas y saber que si no lo haceis, los únicos culpables sois vosotros. Luchar por lo que uno quiere es lo más placentero y productivo que existe en esta vida. Y es la única manera de Exprimir la vida. Asi que, por favor, sean felices.

P.D: Todo lo relatado en este post es absolutamente cierto, salvo lo del avión-patineta. Si te lo has creído, háztelo mirar. O vuelve a la escuela. Besos y abrazos gratuitos.

20150224_142326Solo un adelanto. O si no, al facebook.

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