Aogashima: un paraíso por descubrir.

“-¿Dónde se encuentra el paraíso terrenal?

– No hay uno solo, sino uno por cada viajero que lo busque.

– Pues este se acerca mucho al mío.”

Existe por las remotas tierras japos, allá donde todos los hombres van estreñidos y dicen (repito, dicen) que calzan corto, una más remota aún isla paraíso de los mortales. Su nombre, muy japo también, es la isla de Aogashima, en el arcipiélago de las islas Izu, de los Izu de toda la vida.

Solo su tamaño ya la hace coqueta, misteriosa, atractiva, suculenta: tan solo 5,98 km cuadrados (fui allí a medirla una vez, y luego lo puse en la wikipedia), para que os hagáis una idea, La Gomera, que la ves allí pequeñica y alejada de la mano de dios, tiene 370 km cuadrados. Sería algo así como una mierdecilla flotando en el mar. Pero una mierda preciosa.

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Es por ello que en Aogashima solo viven un puñado de valiente japos, de los que no tienen miedo a la muerte, contados también a mano eran unos 198, allá por 2005, ostentando el record de ser la villa más pequeña de todo Japón. No es de extrañar, ya que todo Japón es una ciudad, más densamente poblado que las estufas de Burgos en pleno invierno. ¡Y son unos valientes porque la isla enterita fue, es y será un volcán! Y no un volcán cualquiera, no señores ignorantes, es un VOLCÁN DOBLE! ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué tiene el doble de posibilidades de explotar en mil pedazos? No, experto en geología volcánica. Simplemente es una característica que hace de esta isla una isla prácticamente única en el mundo.

Aoghasima posee una caldera volcánica enorme que ocupa practicamente todo el territorio, más un cono volcánico en su interior. Volcán que sigue todavía activo, considerándose, según mis últimos informes (señor google), en un volcán activo de clase C. Suena chungo, pero dan unas ganas de visitarla… Su última erupción data de hace 230 años, del 1785, donde csi toda la población falleció. Así, de buenas a primeras. Claro, a ver quien es el listo que se salva de una isla que erupciona enterita.

isla-volcanica-aogashima¿Echamos una visitilla a Aogashima? Para llegar hasta la isla hay que quererlo de verdad. El asentamiento más cercano se encuentra en la vecina isla de es Hachijōjima, a unos 71 kilómetros. Dista a 358 kilómetros al sur de Tokio. Su unico acceso es por mar, a través de un puertito de mar, se tarda unas 2 horas y media desde la isla de Hachijojima. Para los forraos de pasta se puede ir en helicóptero en unos 20 minutos, pero vamos, que conociendo a los ricachones de este planetilla barato, pocos se acercarán aquí, si no hay ni resort de lujo pa echarse una triste caipirinha.

carreteritaAhí podéis ver el super puerto que se han montado y la carreterita para “entrar” a la caldera-isla. Que a mi que me registren pero yo veo un cortado que la carretera por ahí no pasa ni de coña. Más motivos aún para ir allí a ver que pasa.

Y dirás. Una vez estoy allí, que carajos hago. Pues muy bien querido, si piensas así, quedate en casa, en tu pueblo con una lista inverosímil de cosas a realizar. El que va allí, lo hace para disfrutar de un paraje sin igual, de una isla anclada en el pleistoceno, que más bien nos recuerda a Jurassic Park. Un paraíso sin igual del que disfrutar, por el que vagar y distraerse, en el que alcanzar el nirvana.

Estando en Aogashima puedes hacer varias cosas. Pues hacer un pequeño recorrido al volcán interno, el Otonbu. Este volcán es la mayor elevación de la isla y permite una hermosa vista periférica.

También puedes visitar el sauna de Fureai. Impulsados por energía geotérmica y gas, estos baños ofrecen sauna, un baño público, regaderas, una sala lounge y un horno para cocinar. Un platillo típico de la isla son huevos cocinados en este tipo de horno. Para chuparse los huevos oiga.

Sal de Hingya

Por último, puedes visitar la fábrica de sal de la isla. Los residentes extraen la sal calentando agua de mar en cráteres volcánicos hasta que se evapora el agua. Esta sal rica en calcio es un souvenir popular. Sus acantilados son cosa fina, con una altura máxima de unos 400 metros de desnivel (432 metros desde el Otonbu!!!!). Aquí tenéis un video, para ir haciéndoos la boca agua.

Ale, a comprar los billetes. Hasta mañana costillitas japonesas.

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