Positivismo al poder

Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así, aprovecharlo o que pase de largo, depende en parte de ti”

J.M. Serrat

        Me considero defensor acérrimo del positivismo. El positivismo entendido como optimismo, no como estos locos filósofos en su pretensiones de crear corrientes de todo tipo, dándole todo el día al coco de forma casi esquizofrénica. Ya saben, y si no me explico,

aquella corriente que se basa en el método experimental y que se caracteriza por rechazar las creencias universales y las nociones a priori, afirmando que la única clase de conocimientos que resulta válida es la de carácter científico, el cual surge de respaldar las teorías tras la aplicación del método científico”

Yo me acabo de enterar hace 5 minutos, así que no os culpéis. Yo entiendo el positivismo como esa fuerza interior que nos empuja a seguir hacia delante, a mirar las cosas desde un prisma que nos haga conseguir lo que nos proponemos, que no nos haga decaer ni desesperar. Consiste en sacarle una sonrisa a cada momento, verle a todo el lado bueno de las cosas, modificar esas sensaciones y momentos desagradables para obtener de ellas algo positivo. Y me gusta mucho más la palabra positivismo que optimismo, porque en ella implica ya lo que queremos hacer, solo con decirla ya nos predisponemos a lo bueno.

Y esto, para algunos, es jodido de cojones. Pero no os creáis, pese a que el componente de “es que yo soy así” es muy fuerte en esta característica personal, como todos los puntos de la personalidad, es perfectamente trabajable, de tal forma que podemos forjarnos una mentalidad positiva en todos los casos. Yo me considero una persona positiva, optimista. A todo hay que sacarle su jugo, su conclusión, su moraleja. Y ahora saldrá el listo de turno diciendo: ¡Qué se le muera el padre a este con 12 años, a ver que saca de bueno en todo ello! Pues lógicamente eso es un palo muy grande que nadie desea en la vida, del cual es complicado sacar beneficio. Pero es así de fácil, ¿Qué obtienes quejándote y aludiendo a todos tus errores o negatividades la excusa de “se me murió mi padre cuando era joven? Sé que es difícil pensar así en esos momentos, pero probablemente esa persona, si mira desde el prisma adecuado, forjará una personalidad fuerte, madura desde bien joven, y podrá saltar otros obstáculos futuros con mayor facilidad, porque se encontró con la dificultad hace años y supo sobreponerse, supo salir adelante. Esa mentalidad, créanme señores/as, es la ganadora.

Os pongo mi propio ejemplo actual, que ni de lejos tiene que ver con el anterior, pero lleva a la misma conclusión. Ayer mismo me decían que se retrasaba por enésima vez mi partida laboral hacia Marruecos. Todas mis ganas estaban puestas en ese viaje, me quería ir ya (desde hace semanas) y ahora resulta que tendré que esperar otro mes y pico. ¿Qué hago? ¿Me amargo, me encierro en casa a verlas venir, me mato a pajas? No, no soy de esos, ni quiero serlo. Ayer mismo empecé a mirar opciones para viajar este mes. La semana que viene me voy a saltar en paracaídas a Madrid (ou yeah mader faker), acabo de llamar a otra posible oferta de trabajo en el Pirineo para este mes o, quien sabe, para cambiar de aires. No sé, tan fácil como reírse de Rajoy, no tiene mérito. Luego ya llega cuando voy a las discotecas, ahí ya lo del positivismo se aleja de mi cual mujer en cuanto las entro. Pero ya uno se lo toma a risa. ¿Ven? Esa es la filosofía.

Un vídeo enorme sobre positivismo, motivación e inspiración

Hace poco me he encontrado con dos casos que me vienen muy al pelo. Una, señora de 96 años, en mejor forma que yo, y con más memoria, eso fijísimo. Todos los días hace gimnasia, sale un rato y se ducha con la calma. Esa mentalidad positiva es la que la mantiene viva. Además de ser mujer. Siguiente caso, señor de 85 años, amargado y triste, que no quiere salir de casa, decide que no quiere seguir viviendo, y a la semana fallece. El positivismo no es solo alegría, buena onda, felicidad, el positivismo es vida, da vida, mantiene la vida.

Quizás sean paranoias mías, o que se me va la olla, pero lo veo algo tan imprescindible como fácil. En ese preciso momento en el que a uno le llega la mala noticia, en el que el mundo se le viene encima, quiere un “tierra trágame”, ahí es cuando hay que echar palante, comandante, hinchar pecho, barbilla arriba, ojo al frente y gritar por dentro AQUÍ ESTOY YO. Conmigo no pueden ni friser, bubu, célula, senron y los androides juntos. Por eso recuerda, tu principal enemigo eres tú mismo. Cuando no ves el mundo de esta manera, la persona que te está poniendo barreras eres tú.

Desde aquí hago un llamamiento a las personas negativas. Hola que tal? Me responderán que mal pero bueno. Muchas de ellas no saben que son negativas, lo llaman realistas o lo esconden tras lo que llamarían “verdades como puños”. Muchos, a lo largo de mi vida, cuando hablo de cosas positivas futuras, futuros logros a nivel humano en una escala global, me llaman iluso, irrealista, y la puta frase de “vives en los mundos de yupi”. Pues me cago yo en tos los muertos de quien inventó esa frase, porque no es más que la excusa perfecta para todas estas personas que no saben mirar más allá, que se conforman con vivir en la peste con tal de no vivir en la mierda. Pues yo les digo, con esa mentalidad, caer en la mierda es tan posible como cierto, y caerán. Hay otros muchos que saben que son negativos, lo aceptan. En ellos hay futuro, porque como ya he dicho, la negatividad, como rasgo de la personalidad, es perfectamente modulable, podemos cambiar, mejorar.

A los primeros les digo: cambiar esa frase de los mundos de yupi por el impossible is nothing. Vale que no podemos convertir el agua en vino, o comer cianuro y pretender sobrevivir, no soy tonto ni creo que absolutamente todo es posible como verdad verdadera. Pero me es más conveniente esa frase que la anterior, porque la mía me pone la dificultad tan tan tan lejos, que me da más fuerzas para conseguir lo que quiero, la otra frase te limita, te cierra puertas.

El positivismo marca mi vida, la dirige, me permite seguir, obtener metas. Sin las metas, sin objetivos que queremos cumplir, la vida como humanos, como algo más que animales, no existe, nos aleja del componente humano, dejándonos guiar por el instinto. El positivismo ayuda, porque al fin de al cabo, es una manera de ver la vida, es una forma de vida.

Anda hazme el favor y exprime la vida. Sé positivo.

krilin

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2 pensamientos en “Positivismo al poder”

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